lunes, 21 de septiembre de 2020

SEMANA DEL 21/09 AL 25/09. PRÁCTICAS DEL LENGUAJE Y CIENCIAS SOCIALES.

 

ANTES DE EMPEZAR LA SEMANA LES ENVÍO MI AFECTO Y MI SALUDO POR EL “DÍA DEL ESTUDIANTE” Y LES DESEO QUE SE RENUEVEN LAS ENERGÍAS A PARTIR DEL COMIENZO DE ESTA PRIMAVERA….



MARTES 22/09/2020

 PRÁCTICAS DEL LENGUAJE:

Seguimos con “El retrato oval”

 

Hoy les proponemos continuar con la lectura de “El retrato oval”. Vamos a leer la segunda parte:

[...] El cuadro representaba, como ya he dicho, a una joven. Se trataba sencillamente de un retrato de medio cuerpo; había en él mucho de la manera de pintar de Sully en sus cabezas favoritas. Los brazos, el seno y las puntas de sus radiantes cabellos, pendían en la sombra vaga, pero profunda, que servía de fondo a la imagen. El marco era oval, magníficamente dorado, y de un bello estilo morisco. Tal vez no fuese ni la obra, ni la excepcional belleza de su fisonomía lo que me impresionó tan repentina y profundamente. No podía creer que mi imaginación, al salir de su delirio, hubiese tomado la cabeza por la de una persona viva. Sin embargo, los detalles del dibujo, el estilo de viñeta y el aspecto del marco, no me permitieron dudar ni un solo instante. Sumergido en estas reflexiones, permanecí una hora entera con los ojos fijos en el retrato. Aquella inexplicable expresión de realidad y vida que al principio me hiciera estremecer, acabó por fascinarme. Lleno de terror y respeto, volví el candelabro a su primera posición y, habiendo así apartado de mi vista la causa de mi agitación, me apoderé ansiosamente del libro que contenía la historia y descripción de los cuadros. Busqué inmediatamente el número correspondiente al que marcaba el retrato oval, y leí la extraña y singular historia siguiente: “Era una joven de peregrina belleza, tan graciosa como amable, que en mala hora amó al pintor y se casó con él. Él tenía un carácter apasionado, estudioso y austero, y había puesto en el arte sus amores; ella, joven, de rarísima belleza, toda luz y sonrisas, con la alegría de un cervatillo, amándolo todo, no odiando más que el arte, que era su rival, no temiendo más que la paleta, los pinceles y demás instrumentos importunos que le arrebataban el amor de su adorado. Terrible impresión causó a la dama oír al pintor hablar del deseo de retratarla. Pero era humilde y su misa y se sentó pacientemente, durante largas semanas, en la sombría y alta habitación de la torre, donde la luz se filtraba sobre el pálido lienzo solamente por el cielo raso. El artista atribuía su gloria a su obra, que avanzaba de hora en hora, de día en día. Y era un hombre apasionado, extraño, pensativo y que se perdía en mil ensueños; tanto que no veía que la luz que penetraba tan lúgubremente en esta torre aislada secaba la salud y los encantos de su mujer, que se consumía para todos, excepto para él. Ella, no obstante, sonreía más y más, porque veía que el pintor, que disfrutaba de gran fama, experimentaba un vivo y ardiente placer en su tarea, y trabajaba noche y día para trasladar al lienzo la imagen de la que tanto amaba, quien de día en día se tornaba más débil y desanimada. Y, en verdad, los que contemplaban el retrato, comentaban en voz baja su semejanza maravillosa, prueba palpable del genio del pintor, y del profundo amor que su modelo le inspiraba. Pero, al fin, cuando el trabajo tocaba a su término, no se permitió a nadie entrar en la torre, porque el pintor había llegado a enloquecer por el ardor con que tomaba su trabajo, y levantaba los ojos rara vez del lienzo, ni siquiera para mirar el rostro de su esposa. Y no podía ver que los colores que extendía sobre el lienzo se borraban de las mejillas de la que tenía sentada a su lado. Y cuando muchas semanas hubieron transcurrido y no restaba por hacer más que una cosa muy pequeña, solo dar un toque sobre la boca y otro sobre los ojos, el alma de la dama palpitó aún, como la llama de una lámpara que está próxima a extinguirse. Y entonces el pintor dio los toques, y durante un instante quedó en éxtasis ante el trabajo que había ejecutado. Pero un minuto después, estremeciéndose, palideció intensamente herido por el terror, y gritó con voz terrible: “¡En verdad, esta es la vida misma!” Se volvió bruscamente para mirar a su bien amada: ¡Estaba muerta!”


 

Ahora, en la carpeta respondan las siguientes preguntas:

1. ¿Qué fue lo que “impresionó tan repentina y profundamente” al narrador?

2. ¿Por qué dirá que la joven del retrato “en mala hora amó al pintor”?

3. ¿Por qué, al final, cuando el pintor grita “esta es la vida misma” dice que lo hace palideciendo intensamente herido por el terror y grita con voz terrible?

OBSERVEN EL VIDEO:



 

Ø Después de leer el cuento y ver el video, escribí una recomendación. ¿Qué le dirías a un alumno de tu edad sobre esta historia?

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¡FESTEJO DEL DÍA DEL ESTUDIANTE Y DE LA PRIMAVERA POR ZOOM!

 

CONVOCATORIA POR ZOOM: MIÉRCOLES 23/09

16:00 HS.

 

LES PROPONEMOS ENCONTRARNOS PARA CELEBRAR  EL DÍA DEL ESTUDIANTE, VAMOS A JUGAR Y COMPARTIR UN RATO AGRADABLE…

LOS ESPERAMOS!!!!


Ø  LOS ENCUETROS POR ZOOM, SE REGISTRAN EN LA CARPETA.


JUEVES 24/09/2020

PRÁCTICAS DEL LENGUAJE

 

 

                  Un lugar oscuro y tenebroso

 

Desde que el cuento “El retrato oval” inicia, tenemos la sensación de que va a pasar algo desagradable. A ello contribuye la descripción del ambiente en el que sucede la acción, el interior del castillo.

Los  invitamos a pensar sobre el escenario de esta historia: qué sabemos del lugar donde ocurre el relato, qué pistas nos da el texto sobre ello, qué efectos genera el escenario en quienes leen el cuento…

1)    En la clase anterior  les contamos que muchas personas piensan que este cuento es sombrío, pero ¿qué lo hace tan oscuro y tenebroso? Les proponemos releerlo para identificar los fragmentos o palabras que les den una sensación de algo siniestro, oscuro y lúgubre  ( o dicho con otras palabras: perverso, tétrico, triste, que da temor).

2)     Presten atención al siguiente fragmento:

 “[...] hice a Pedro cerrar los pesados postigos del salón, pues ya era hora avanzada, encender un gran candelabro de muchos brazos colocado al lado de mi cabecera, y abrir completamente las cortinas de negro terciopelo que rodeaban el lecho. Lo quise así para poder, al menos, si no conciliaba el sueño, distraerme alternativamente entre la contemplación de estas pinturas y la lectura de un pequeño libro que había encontrado sobre la almohada, en que las pinturas se criticaban y analizaban”

 Respondan  en la carpeta:

1)    ¿Qué sensaciones les produce? ¿Por qué un fragmento tan breve puede provocar esas sensaciones?

 

2)    Escriban un párrafo sobre la habitación en la que descansan: ¿cómo es, cómo es la iluminación?

 

 

3)    Finalmente ¿cómo harían ustedes  el cuadro que le causa estupor al narrador?, ¿pueden describirlo con palabras o dibujarlo?


VIERNES 25/09/2020

CIENCIAS SOCIALES

VIVIR EN UN CONVENTILLO

Lean el texto para conocer cómo era la vida en un conventillo a comienzos del siglo XX.

Rosa Anna y su familia en el conventillo.

La habitación en la que se instalan Giuseppe, Amalia, Rosa Anna y los niños tiene tres camas, una mesa pequeña y un armario. Rosa Anna comparte la cama con Julia. En la pieza de al lado vive un matrimonio italiano; zapatero el marido, cocinera la mujer. En la de enfrente vive otra italiana, viuda, con cinco hijos; en la pieza que está subiendo la escalera dicen que viven tres vendedores ambulantes italianos, pero todos sabemos que por las noches vienen otros ocho a tirar sus cuerpos cansados sobre dos miserables mantas.

Los chicos están deslumbrados con el tamaño de la casona y la cantidad de gente que circula todo el tiempo por pasillos y patios. Pero tanta gente junta compartiendo baños, canillas y sogas para la ropa trae algunas complicaciones. Para cocinar, Amalia y Rosa Anna tienen que usar el brasero del patio, turnándose con los vecinos. En la habitación no hay piletas ni baño, así que hay que organizarse para usar los baños y las piletas colectivos. Amalia tiene calculados los horarios en que el baño del fondo está desocupado. Giuseppe se levanta a las cinco en invierno y usa el baño un rato antes que los otros hombres que van a trabajar. A las seis de la mañana, es posible ver a Rosa Anna y a Amalia caminando rapidito hacia el fondo con los elementos de higiene para el lavado diario. A las seis y media, es el turno de los niños. A veces los cálculos fallan: hay que hacer cola y esperar un largo rato hasta que el baño se desocupe. Por eso no es cuestión de andar con el tiempo justo.

 

Fuentes: Suriano, Juan (1983): “La Prensa, 8 de setiembre de 1901”, en La huelga de inquilinos de 1907, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina; Recalde, Héctor (1994), “La vivienda popular en Buenos Aires (1870-1930)”, en Todo es Historia, N° 320, Buenos Aires, marzo de 1994. Adaptación. Cuaderno para el Aula. Ciencias Sociales 3, Buenos Aires, Ministerio de bast Educación, p. 83.



Para trabajar en sus carpetas:

1. ¿Qué características comunes tienen los habitantes de este conventillo?

2. ¿Cuáles eran las complicaciones de vivir en una vivienda como esta?

3. Escriban qué entendieron cuando al final del primer párrafo el texto dice: "todos sabemos que por las noches vienen otros ocho a tirar sus cuerpos cansados sobre dos miserables mantas”.

VIERNES 25/09, 15:30 HS. ENCUENTRO POR ZOOM PARA RECIBIR ORIENTACIONES SOBRE LOS TEMAS DE CIENCIAS SOCIALES.

Ø       LOS ENCUETROS POR ZOOM, SE REGISTRAN EN LA CARPETA.

Ø       PARA LA CLASE, DEBEN HABER LEÍDO EL TEXTO LA VIDA EN UN CONVENTILLO.








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