ANTES
DE EMPEZAR LA SEMANA LES ENVÍO MI AFECTO Y MI SALUDO POR EL “DÍA DEL ESTUDIANTE”
Y LES DESEO QUE SE RENUEVEN LAS ENERGÍAS A PARTIR DEL COMIENZO DE ESTA
PRIMAVERA….
MARTES 22/09/2020
PRÁCTICAS DEL LENGUAJE:
Seguimos con “El
retrato oval”
Hoy les proponemos continuar con la lectura de “El retrato oval”. Vamos a leer la segunda parte:
|
[...] El cuadro
representaba, como ya he dicho, a una joven. Se trataba sencillamente de un
retrato de medio cuerpo; había en él mucho de la manera de pintar de Sully en
sus cabezas favoritas. Los brazos, el seno y las puntas de sus radiantes
cabellos, pendían en la sombra vaga, pero profunda, que servía de fondo a la
imagen. El marco era oval, magníficamente dorado, y de un bello estilo
morisco. Tal vez no fuese ni la obra, ni la excepcional belleza de su
fisonomía lo que me impresionó tan repentina y profundamente. No podía creer
que mi imaginación, al salir de su delirio, hubiese tomado la cabeza por la de
una persona viva. Sin embargo, los detalles del dibujo, el estilo de viñeta y
el aspecto del marco, no me permitieron dudar ni un solo instante. Sumergido
en estas reflexiones, permanecí una hora entera con los ojos fijos en el
retrato. Aquella inexplicable expresión de realidad y vida que al principio
me hiciera estremecer, acabó por fascinarme. Lleno de terror y respeto, volví
el candelabro a su primera posición y, habiendo así apartado de mi vista la
causa de mi agitación, me apoderé ansiosamente del libro que contenía la
historia y descripción de los cuadros. Busqué inmediatamente el número
correspondiente al que marcaba el retrato oval, y leí la extraña y singular
historia siguiente: “Era una joven de peregrina belleza, tan graciosa como
amable, que en mala hora amó al pintor y se casó con él. Él tenía un carácter
apasionado, estudioso y austero, y había puesto en el arte sus amores; ella,
joven, de rarísima belleza, toda luz y sonrisas, con la alegría de un
cervatillo, amándolo todo, no odiando más que el arte, que era su rival, no
temiendo más que la paleta, los pinceles y demás instrumentos importunos que
le arrebataban el amor de su adorado. Terrible impresión causó a la dama oír
al pintor hablar del deseo de retratarla. Pero era humilde y su misa y se
sentó pacientemente, durante largas semanas, en la sombría y alta habitación
de la torre, donde la luz se filtraba sobre el pálido lienzo solamente por el
cielo raso. El artista atribuía su gloria a su obra, que avanzaba de hora en
hora, de día en día. Y era un hombre apasionado, extraño, pensativo y que se
perdía en mil ensueños; tanto que no veía que la luz que penetraba tan
lúgubremente en esta torre aislada secaba la salud y los encantos de su
mujer, que se consumía para todos, excepto para él. Ella, no obstante,
sonreía más y más, porque veía que el pintor, que disfrutaba de gran fama,
experimentaba un vivo y ardiente placer en su tarea, y trabajaba noche y día
para trasladar al lienzo la imagen de la que tanto amaba, quien de día en día
se tornaba más débil y desanimada. Y, en verdad, los que contemplaban el
retrato, comentaban en voz baja su semejanza maravillosa, prueba palpable del
genio del pintor, y del profundo amor que su modelo le inspiraba. Pero, al
fin, cuando el trabajo tocaba a su término, no se permitió a nadie entrar en
la torre, porque el pintor había llegado a enloquecer por el ardor con que
tomaba su trabajo, y levantaba los ojos rara vez del lienzo, ni siquiera para
mirar el rostro de su esposa. Y no podía ver que los colores que extendía
sobre el lienzo se borraban de las mejillas de la que tenía sentada a su
lado. Y cuando muchas semanas hubieron transcurrido y no restaba por hacer
más que una cosa muy pequeña, solo dar un toque sobre la boca y otro sobre
los ojos, el alma de la dama palpitó aún, como la llama de una lámpara que
está próxima a extinguirse. Y entonces el pintor dio los toques, y durante un
instante quedó en éxtasis ante el trabajo que había ejecutado. Pero un minuto
después, estremeciéndose, palideció intensamente herido por el terror, y
gritó con voz terrible: “¡En verdad, esta es la vida misma!” Se volvió
bruscamente para mirar a su bien amada: ¡Estaba muerta!” |
Ahora, en la carpeta
respondan las siguientes preguntas:
1. ¿Qué fue lo que
“impresionó tan repentina y profundamente” al narrador?
2. ¿Por qué dirá que la
joven del retrato “en mala hora amó al pintor”?
3. ¿Por qué, al final,
cuando el pintor grita “esta es la vida misma” dice que lo hace palideciendo
intensamente herido por el terror y grita con voz terrible?
Ø Después de leer el cuento y ver el video, escribí una recomendación. ¿Qué
le dirías a un alumno de tu edad sobre esta historia?
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¡FESTEJO DEL DÍA DEL ESTUDIANTE Y DE LA
PRIMAVERA POR ZOOM!
CONVOCATORIA POR ZOOM: MIÉRCOLES 23/09
16:00 HS.
LES
PROPONEMOS ENCONTRARNOS PARA CELEBRAR EL
DÍA DEL ESTUDIANTE, VAMOS A JUGAR Y COMPARTIR UN RATO AGRADABLE…
LOS
ESPERAMOS!!!!
Ø LOS ENCUETROS POR ZOOM, SE REGISTRAN EN LA CARPETA.
JUEVES 24/09/2020
PRÁCTICAS DEL LENGUAJE
Un lugar oscuro y tenebroso
Desde que el cuento “El retrato oval”
inicia, tenemos la sensación de que va a pasar algo desagradable. A ello contribuye
la descripción del ambiente en el que sucede la acción, el interior del
castillo.
Los invitamos a pensar sobre el escenario de esta
historia: qué sabemos del lugar donde ocurre el relato, qué pistas nos da el
texto sobre ello, qué efectos genera el escenario en quienes leen el cuento…
1)
En la clase anterior les contamos que muchas personas piensan que
este cuento es sombrío, pero ¿qué lo hace tan oscuro y tenebroso? Les
proponemos releerlo para identificar los fragmentos o palabras que les den una
sensación de algo siniestro, oscuro y lúgubre
( o dicho con otras palabras: perverso, tétrico, triste, que da temor).
2) Presten atención al siguiente fragmento:
|
1)
¿Qué sensaciones les produce? ¿Por
qué un fragmento tan breve puede provocar esas sensaciones?
2)
Escriban un párrafo sobre la
habitación en la que descansan: ¿cómo es, cómo es la iluminación?
3)
Finalmente ¿cómo harían ustedes el cuadro que le causa estupor al narrador?,
¿pueden describirlo con palabras o dibujarlo? VIERNES 25/09/2020 CIENCIAS SOCIALES VIVIR EN UN CONVENTILLO
|
Lean el texto para conocer cómo era la vida en un conventillo a comienzos
del siglo XX.
|
Rosa Anna y
su familia en el conventillo. La habitación en la que se instalan Giuseppe, Amalia,
Rosa Anna y los niños tiene tres camas, una mesa pequeña y un armario. Rosa
Anna comparte la cama con Julia. En la pieza de al lado vive un matrimonio
italiano; zapatero el marido, cocinera la mujer. En la de enfrente vive otra
italiana, viuda, con cinco hijos; en la pieza que está subiendo la escalera
dicen que viven tres vendedores ambulantes italianos, pero todos sabemos que
por las noches vienen otros ocho a tirar sus cuerpos cansados sobre dos
miserables mantas. Los chicos están deslumbrados con el tamaño de la
casona y la cantidad de gente que circula todo el tiempo por pasillos y
patios. Pero tanta gente junta compartiendo baños, canillas y sogas para la
ropa trae algunas complicaciones. Para cocinar, Amalia y Rosa Anna tienen que
usar el brasero del patio, turnándose con los vecinos. En la habitación no
hay piletas ni baño, así que hay que organizarse para usar los baños y las piletas
colectivos. Amalia tiene calculados los horarios en que el baño del fondo
está desocupado. Giuseppe se levanta a las cinco en invierno y usa el baño un
rato antes que los otros hombres que van a trabajar. A las seis de la mañana,
es posible ver a Rosa Anna y a Amalia caminando rapidito hacia el fondo con
los elementos de higiene para el lavado diario. A las seis y media, es el
turno de los niños. A veces los cálculos fallan: hay que hacer cola y esperar
un largo rato hasta que el baño se desocupe. Por eso no es cuestión de andar
con el tiempo justo. Fuentes: Suriano, Juan (1983): “La
Prensa, 8 de setiembre de 1901”, en La huelga de inquilinos de 1907, Buenos
Aires, Centro Editor de América Latina; Recalde, Héctor (1994), “La vivienda
popular en Buenos Aires (1870-1930)”, en Todo es Historia, N° 320, Buenos
Aires, marzo de 1994. Adaptación. Cuaderno para el Aula. Ciencias Sociales 3,
Buenos Aires, Ministerio de bast Educación, p. 83. |
Para trabajar en sus
carpetas:
1. ¿Qué características comunes tienen los habitantes de este conventillo?
2. ¿Cuáles eran las complicaciones de vivir en una vivienda como esta?
3. Escriban qué entendieron cuando al final del primer párrafo el texto dice: "todos sabemos que por las noches vienen otros ocho a tirar sus cuerpos cansados sobre dos miserables mantas”.
VIERNES 25/09, 15:30 HS. ENCUENTRO POR ZOOM PARA
RECIBIR ORIENTACIONES SOBRE LOS TEMAS DE CIENCIAS SOCIALES.
Ø LOS ENCUETROS POR ZOOM, SE REGISTRAN EN LA CARPETA.
Ø PARA LA CLASE, DEBEN HABER LEÍDO EL TEXTO LA VIDA EN UN CONVENTILLO.
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